La meteo enfría el arranque de año del retail ciclista
Las intensas lluvias, la nieve y la sucesión de borrascas han condicionado el inicio de 2026 en el retail ciclista. Un factor externo que ha acentuado una dinámica de debilidad del sell out ya visible
El arranque del año ha llegado marcado por una meteorología especialmente adversa en buena parte del territorio. Episodios persistentes de lluvia, trenes de tormentas encadenados y nevadas en cotas medias han reducido la movilidad cotidiana y, con ella, el tránsito en las tiendas de ciclismo.
Este contexto climático no explica por sí solo el comportamiento del mercado, pero sí ha actuado como factor amplificador de una tendencia contractiva que el canal ya venía señalando en el cierre de 2025. Tal y como reflejaba el último Pulsómetro de BikeBusiness.es, más de la mitad de los retailers cerraron el cuarto trimestre con descensos de ventas, un escenario que enero no ha logrado revertir.
Menos paso por tienda en un mes clave
Fuentes de tiendas y talleres consultados coinciden en señalar un inicio de año irregular, con semanas claramente penalizadas por el clima. “Ha habido muchos días que apenas ha entrado gente en la tienda”, resume el responsable de un punto de venta especializado, que reconoce que incluso las campañas tradicionales de rebajas de arranque de temporada han sido estériles.
La situación se repite en distintos perfiles de comercio, tanto en zonas urbanas como en áreas más vinculadas al ciclismo deportivo, donde la climatología ha limitado la práctica al aire libre y ha retrasado decisiones de compra.
El taller resiste gracias al cliente fiel
En línea con lo observado en el cuarto trimestre, el taller vuelve a ejercer de colchón defensivo. “Me mantengo con los clientes habituales de taller, muchos de ellos son apasionados que ni con el frío dejan de pedalear”, explica un mecánico con tienda especializada en carretera y gravel.
Esta recurrencia no se traduce, sin embargo, en un repunte significativo del ticket medio, sino en una estabilidad contenida, suficiente para sostener la actividad diaria pero insuficiente para compensar la debilidad del sell out de producto.
Stock que no rota y prudencia en las compras
La falta de rotación sigue siendo una de las principales preocupaciones del canal. “La mayor parte del stock recibido de 2026 no está rotando”, admite un retailer que reconoce haber ajustado al máximo sus pedidos para los próximos meses. Otra tienda, en este caso de Andalucia se pronuncia en estos términos y asegura estar buscando alternativas de suministro al modelo tradicional: “Es el último año que programo. No puedo seguir sosteniendo un stock todo el año para acabar sacándomelo de encima sin margen”.
Este freno en la rotación enlaza directamente con lo apuntado en el Pulsómetro: reducción de inventarios como estrategia defensiva, pero sin una sensación real de alivio en caja ni visibilidad clara de recuperación a corto plazo.
Rodillos y indoor, efecto colateral del mal tiempo
No todo el impacto ha sido negativo. Algunos establecimientos sí han detectado un repunte puntual en categorías ligadas al ciclismo indoor. “En enero he notado varios clientes que, fruto de la meteorología, han vuelto a pedirme rodillos o bicis estáticas interactivas”, apuntan un comerciante en linia con lo señalado por varios minoristas.
Un comportamiento que ya se había observado en inviernos anteriores, aunque de forma más contenida, y que confirma cómo la climatología puede desplazar la demanda sin generar necesariamente crecimiento neto para el conjunto del canal.
Un enero condicionado, pero no concluyente
La lectura compartida por el sector es clara: la meteorología ha pesado, y mucho, en el arranque del año, pero lo ha hecho sobre un terreno ya debilitado. Más que un factor coyuntural aislado, ha funcionado como acelerador de una tendencia de cautela, tanto en consumo como en gestión del negocio.
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