Shimano & Sram ¿El fin de un duopolio?
El histórico dominio de Shimano y SRAM empieza a erosionarse con el avance de nuevos OEM. Analizamos el cambio y preguntamos al sector si percibe un nuevo equilibrio en transmisiones.
Nuevos actores desafían el histórico dominio en transmisiones.
Si hace solo unos pocos años nos hubiéramos acercado a cualquier grupeta, de carretera o de montaña, y hubiéramos preguntado qué transmisiones montaban cada uno de los miembros probablemente la respuesta hubiera sido unánime: la norteamericana SRAM o la japonesa Shimano. En algunos casos se sumaría Campagnolo, todavía presente de manera muy minoritaria en ciertos montajes de carretera. Hoy, la situación comienza a cambiar. Incluso en montajes de serie, es posible encontrar transmisiones de marcas como la taiwanesa Microshift o la china Wheeltop (propietaria de la española Rotor, además), por mencionar dos de los fabricantes más activos en desafiar al histórico duopolio.
El avance de los OEM se consolida en gamas medias y de entrada.
Naturalmente, el cambio está siendo progresivo y no afecta a todas las gamas. Tanto en carretera como en montaña de alta gama, la prevalencia del duopolio sigue siendo abrumadora por su alto rendimiento y percepción de marca y de buen servicio entre fabricantes y consumidores. En cambio, en gamas medias y de entrada -gravel, montaña e incluso en bicicletas infantiles- es ya notable la presencia de fabricantes OEM como Microshift o Sunrace. Ambos tienen, de momento, escasa relevancia en el mercado aftermarket pero ganan terreno en el mercado OEM, donde cada euro ahorrado cuenta si eres un gran fabricante de bicis. Microshift, en particular, está haciendo un gran esfuerzo para cubrir los huecos que dejan las marcas en sus diferentes gamas y por darse a conocer entre el gran público. Mirando con atención los catálogos de diferentes marcas, ya es posible ver sus transmisiones en firmas de la talla de Giant, Specialized u Orbea, o incluso en bicis de las diferentes líneas de producto de la francesa Decathlon.
Wheeltop acelera su ambición tecnológica y posicionamiento global.
Wheeltop, en cambio, sí que apunta a un posicionamiento más ambicioso en el aftermarket y unas líneas de producto más enfocadas a la tecnología inalámbrica, lo que la ha situado ya como una de las primeras opciones a tener en cuenta entre el cliente final a la hora de realizar una actualización electrónica en su bici a un precio contenido. Es sin duda un golpe en la línea de flotación de los grupos de entrada electrónicos de Sram o Shimano. Es una marca que, sin duda, es un claro exponente de lo que se ha venido en llamar tanto en la industria de la bicicleta europea como norteamericana “la invasión de las marcas chinas”. Según afirma la propia Wheeltop sin ambajes “estamos comprometidos a construir una futura fábrica inteligente que pueda producir hasta 50 millones de sistemas de transmisión para bicicletas y bicicletas eléctricas cada año”, lo que la colocaría sin duda también como uno de los gigantes OEM de la industria. La asociación con la española Rotor, además, buscaría precisamente elevar su percepción de marca entre ciclistas y fabricantes.
Más competencia amplía opciones y capacidad de negociación del sector
En conjunto, estos movimientos son una buena noticia tanto para usuarios finales como para fabricantes de bicicletas, al ampliar el poder de elección y de negociación dentro de un mercado históricamente dominado por dos grandes actores.
Ante este nuevo escenario competitivo, resulta clave conocer cómo perciben estos movimientos los propios profesionales y usuarios del sector. ¿Estamos ante un cambio estructural o simplemente ante una fase puntual del mercado? Para tomar el pulso a esta evolución, invitamos a los lectores a participar en la siguiente encuesta.








