La IA gana terreno en la gestión y la movilidad ciclista
La jornada organizada por AMBE reunió a expertos de EIT Urban Mobility, ServiBikes y Bikefolder para analizar cómo la IA y la digitalización ya están transformando la cadena de valor del sector.
La inteligencia artificial ha dejado de ser una tecnología asociada al futuro para convertirse en una realidad cada vez más presente en la actividad diaria de las empresas del sector ciclista. Esta fue una de las principales conclusiones del Encuentro del Sector de la Bicicleta organizado por la Asociación de Marcas y Bicicletas de España (AMBE) con motivo del Día Mundial de la Bicicleta.
La sesión contó con la participación de Marta Álvarez, de EIT Urban Mobility; Tomás Prieto, de ServiBikes; y Félix Torija, de Bikefolder. La mesa fue moderada por el secretario general de AMBE, Jesús Freire, mientras que el presidente de la asociación, Íñigo Isasa, fue el encargado de inaugurar la jornada.
La digitalización ya forma parte del negocio
Durante la sesión, los participantes coincidieron en que la inteligencia artificial ya está integrada en numerosos procesos empresariales del sector, aunque muchas veces pase desapercibida para los propios usuarios.
Tomás Prieto explicó que las tiendas y talleres ya utilizan herramientas que incorporan capacidades de inteligencia artificial en ámbitos como la gestión empresarial, el comercio electrónico, el control de stock, las recomendaciones de producto o la planificación de reparaciones. En su opinión, la IA debe entenderse como una evolución natural del proceso de digitalización que vive el sector desde hace años.
Félix Torija señaló que la adopción de herramientas específicas todavía es desigual, especialmente en mercados menos maduros, aunque destacó que las empresas que empiezan a trabajar con estos sistemas suelen descubrir rápidamente su potencial para mejorar la eficiencia y anticipar necesidades.
El taller conectado gana protagonismo
Uno de los ejemplos más concretos expuestos durante el encuentro fue el desarrollo de ecosistemas digitales orientados al servicio posventa.
Torija explicó cómo Bikefolder trabaja sobre el concepto de garaje digital, una plataforma que permite almacenar toda la información vinculada a una bicicleta, incluyendo mantenimientos realizados, componentes instalados, garantías o cambios de propietario.
La integración de estos datos facilita que el sistema pueda detectar necesidades de mantenimiento, generar avisos automáticos para el usuario o preparar información técnica para el taller antes de iniciar una reparación. En el caso de las bicicletas eléctricas, esta capacidad adquiere una relevancia especial por la necesidad de realizar revisiones periódicas y actualizaciones de software.
Por su parte, Prieto destacó el papel de las herramientas de gestión para centralizar ventas, compras, clientes, stock y órdenes de trabajo, reduciendo tareas administrativas y mejorando la experiencia del usuario final.
Los datos, nuevo activo estratégico
La importancia de los datos fue otro de los ejes centrales de la jornada. Los ponentes defendieron que la capacidad para recopilar, ordenar e interpretar información será uno de los principales factores de competitividad para las empresas del sector durante los próximos años.
Desde EIT Urban Mobility, Marta Álvarez amplió el debate más allá del ámbito comercial y situó la bicicleta dentro de los nuevos ecosistemas de movilidad conectada. Según explicó, las bicicletas generan información de gran valor para mejorar aspectos como la seguridad vial, la planificación urbana o el diseño de infraestructuras ciclistas.
La representante de la organización europea expuso diferentes iniciativas que utilizan datos obtenidos a través de bicicletas conectadas para analizar el comportamiento de los usuarios, detectar incidencias en las vías o evaluar la calidad de las infraestructuras urbanas.
Una transformación que debe avanzar paso a paso
Aunque las posibilidades de la inteligencia artificial son amplias, los participantes coincidieron en que la digitalización debe responder siempre a necesidades concretas de cada empresa.
La recomendación compartida fue comenzar por resolver problemas reales relacionados con la gestión del taller, el control de stock, la atención al cliente o la automatización de procesos administrativos, evitando proyectos excesivamente complejos en las primeras fases.
Los ponentes también destacaron que la transformación digital es una responsabilidad compartida entre administraciones públicas, empresas y consumidores. En este sentido, señalaron la importancia de facilitar el acceso de pymes y micropymes a herramientas tecnológicas que permitan mejorar su competitividad.
Como conclusión, la jornada dejó un mensaje claro para el conjunto del sector: la inteligencia artificial y la digitalización ya forman parte del presente de la industria de la bicicleta y representan una oportunidad para mejorar la eficiencia, profesionalizar la gestión y reforzar el papel de la bicicleta dentro de los nuevos modelos de movilidad.
AMBE anunció además que este debate tendrá continuidad en próximos encuentros sectoriales. El siguiente está previsto para el 18 de septiembre en Girona, coincidiendo con Sea Otter Europe.






