La bicicleta queda fuera del decreto anticrisis energético
ConBici lamenta que el Real Decreto-ley 7/2026 incluya ayudas a combustibles y vehículos electrificados sin contemplar medidas específicas para impulsar la movilidad ciclista.
La movilidad activa, ausente en el plan de respuesta
La coordinadora estatal ConBici ha expresado su preocupación por la ausencia de medidas específicas para la bicicleta en el Real Decreto-ley 7/2026, aprobado por el Gobierno para responder al impacto energético derivado del bloqueo del Estrecho de Ormuz. La organización considera que el texto prioriza el apoyo al modelo actual de movilidad, centrado en combustibles fósiles y electrificación del automóvil, sin apostar de forma decidida por la movilidad activa.
Según la entidad, la bicicleta ha demostrado en crisis recientes —como la pandemia, episodios climáticos extremos o tensiones energéticas internacionales— su capacidad para garantizar desplazamientos esenciales cuando otras alternativas se ven limitadas. Este papel estratégico, sostienen, no se refleja en las políticas públicas actuales.
Ayudas al automóvil y rebaja fiscal al combustible
El decreto contempla, entre otras medidas, la creación del Programa Auto+, dotado con 400 millones de euros en ayudas para la adquisición de vehículos eléctricos y electrificados. También incluye una rebaja del IVA de los carburantes del 21% al 10% y ayudas directas al consumo de gasóleo para determinados sectores.
Desde ConBici se interpreta este paquete como un esfuerzo presupuestario orientado a sostener la movilidad dependiente del vehículo privado, mientras se mantiene la falta de programas específicos para fomentar el uso de la bicicleta o la mejora de las infraestructuras ciclistas.
Dependencia energética y planes de movilidad al trabajo
España afronta la actual crisis con un mayor peso de las energías renovables, pero la dependencia energética exterior continúa situándose entre el 67% y el 70%, especialmente en el transporte. En este contexto, la organización insiste en que reducir la demanda energética en los desplazamientos es clave para avanzar en la transición.
El propio decreto adelanta en doce meses la obligación de que empresas y entidades públicas elaboren planes de movilidad sostenible al trabajo, que deberán incluir medidas como el fomento de la movilidad activa, el transporte colectivo o el teletrabajo. Sin embargo, la coordinadora señala que esta exigencia no se acompaña de instrumentos estatales que faciliten su aplicación efectiva en el ámbito ciclista.
Propuesta de un programa estatal de impulso a la bicicleta
Ante esta situación, ConBici plantea la creación de un programa específico de apoyo a la movilidad ciclista, que contemple incentivos a la compra de bicicletas y eléctricas, inversiones en infraestructuras seguras, aparcamientos protegidos en centros de trabajo y estaciones intermodales, así como incentivos fiscales para empresas y usuarios habituales.
La entidad considera que la actual crisis energética abre una oportunidad para replantear el modelo de movilidad desde una perspectiva estratégica, orientada a reducir la dependencia exterior y mejorar la resiliencia del sistema de transporte.
ConBici concluye que la bicicleta no debe entenderse únicamente como una opción ambiental o de salud pública, sino como una herramienta estructural para reforzar la autonomía energética y la sostenibilidad económica del país en escenarios de incertidumbre.






