Javier López: “Ofrecemos una fotografía representativa del mercado”
EntradillaEl CEO & Business Manager de DeporLinked cree que el sector se encuentra hoy más próximo al equilibrio tras varios ejercicios de ajuste.
Tras cuatro ejercicios consecutivos de descenso desde el pico de 2021, el mercado de la bicicleta sigue inmerso en una fase de ajuste, pero cada vez son más las voces del sector que consideran que el punto de inflexión podría estar cerca. La corrección vivida en los últimos años ha permitido avanzar hacia un mayor equilibrio entre oferta y demanda, en un contexto en el que tanto las marcas como el retail han tenido que redefinir prioridades.
Javier López, CEO & Business Manager de DeporLinked, conoce bien esa evolución. Con más de 20 años de trayectoria en el sector de la bicicleta y el deporte, ha ocupado cargos directivos en compañías de referencia y fue director general de Merida Bikes para el suroeste de Europa, liderando la expansión de la marca en España, Francia, Portugal y Andorra. Además, presidió AMBE entre 2022 y 2024.
En esta entrevista con BikeBusiness.es, analiza el momento que atraviesa el mercado, la presión promocional sobre los precios, la evolución de la bicicleta eléctrica y los factores que siguen frenando el desarrollo de la movilidad en España.
Tras cuatro ejercicios consecutivos de descenso desde el pico de 2021, ¿cree que el mercado está ya cerca de tocar suelo o consideras que el sector sigue en una fase correctiva sin un punto de inflexión claro?
Desde mi punto de vista, y analizando la información disponible, el mercado lleva tiempo acercándose a ese punto de inflexión y cada vez estamos más cerca de alcanzarlo. Es cierto que, tras el crecimiento del boom pospandemia y las posteriores bajadas, ahora nos encontramos en un momento mucho más próximo al equilibrio respecto a ejercicios anteriores. Además, el sector ha ganado madurez, tanto en la forma de actuar como en la toma de decisiones.
Todo esto nos sitúa en una mejor posición para retomar la senda de crecimiento, que esperamos que sea estable y vaya acompañada de un aumento progresivo de usuarios.
“El volumen se ha mantenido relativamente estable, pero a costa de una presión clara en los precios”
La facturación cae un 5,9%, pero las unidades vendidas apenas bajan un 0,7%. ¿Qué lectura hace de esta diferencia entre valor y volumen? ¿Qué nos dice realmente sobre el momento que atraviesa el sector?
Sin duda, la lectura que hago es que ha sido un ejercicio muy marcado por la promoción en la venta de bicicletas, con el objetivo de equilibrar los niveles de stock. Esto ha generado un mayor interés por parte del consumidor, que ha visto una buena oportunidad para invertir y aprovechar el momento para comprar una bicicleta.
En este sentido, el volumen se ha mantenido relativamente estable, pero a costa de una presión clara en los precios. El año pasado, en gran medida, fue la venta de bicicletas la que marcó el ritmo del sector.
La movilidad sigue teniendo un peso reducido dentro del mercado. ¿Por qué no termina de arrancar en España?
Hay varios factores que pueden explicar esta situación, pero está claro que todavía hay aspectos que se pueden mejorar.
Es cierto que hoy contamos con más infraestructuras que hace unos años, pero la clave es si son suficientes y, sobre todo, si son realmente útiles para fomentar la movilidad. No se trata solo del número de carriles bici, sino también de la seguridad, de disponer de aparcamientos seguros y de una convivencia real con el coche.
Además, este año ha habido un factor adicional que ha influido de forma negativa, como es el anuncio, hace ya un año, de ayudas a la compra que no terminan de materializarse. Esto está generando incertidumbre y, en muchos casos, está llevando al consumidor a retrasar su decisión de compra a la espera de esas ayudas.
“Cuando se anuncian ayudas que no llegan o no se concretan a tiempo, se genera incertidumbre”
Entonces, ¿qué impacto cree que han tenido las subvenciones anunciadas que finalmente no han llegado o no se han concretado a tiempo?
Como comentaba en la pregunta anterior, el impacto es claramente negativo. La compra de una bicicleta, especialmente en movilidad, supone una inversión inicial más elevada si la comparamos con otros medios de transporte colectivos y subvencionados, aunque a medio plazo se amortiza. Por eso, muchos usuarios necesitan ese primer impulso que facilite la decisión y fomente un modelo de transporte individual, saludable y sostenible.
Cuando se anuncian ayudas que no llegan o no se concretan a tiempo, se genera incertidumbre. Y eso hace que muchos consumidores paralicen su decisión de compra a la espera de que esas ayudas se hagan realidad. Ojalá pronto podamos hablar de que ya están disponibles y convertir esta situación en un impulso positivo para la bicicleta como opción de movilidad.
El alquiler apenas representa el 1,95% del negocio no bicicleta. ¿Por qué sigue teniendo una incidencia tan baja?
Habría que analizar con más profundidad si esta baja incidencia se debe a una falta de oferta o a que el consumidor todavía no conoce o no se plantea el alquiler como una opción real de uso de la bicicleta.
Probablemente sea una combinación de ambos factores. Por un lado, la oferta aún es limitada o poco visible en muchos casos y, por otro, todavía no existe un hábito claro de consumo en torno al alquiler, como sí ocurre en otros sectores. Sin duda, creo que su potencial es mayor, pero esta alternativa todavía necesita tiempo para madurar y ganar relevancia dentro del mercado.
“Estamos viendo una evolución natural del mercado de la e-bike”
La bicicleta eléctrica recupera unidades, pero no valor, y además baja su precio medio. ¿Cómo interpreta esta evolución? ¿Estamos ante una normalización saludable del mercado o ante una recuperación apoyada en promociones y salida de stock?
Entiendo que es una combinación de ambas cosas. Por un lado, la salida de stock a través de promociones ha tenido un peso importante en este comportamiento. Pero, por otro, también estamos viendo una evolución natural del mercado, donde cada vez hay más opciones disponibles a precios más competitivos, lo que amplía el abanico de oferta y hace que la bicicleta eléctrica, pese a seguir teniendo un precio superior a la bicicleta muscular, sea cada día más accesible para el consumidor.
La nueva distribución de los datos de e-bike ha suscitado comentarios dentro del sector. ¿Qué cambios se han introducido exactamente en la presentación o clasificación de estas cifras? ¿Qué implicaciones tienen a la hora de interpretar la evolución del mercado?
Afortunadamente, la clasificación de los datos va evolucionando, y lo hace de la mano de las empresas y tiendas del sector. No solo en este aspecto, sino en otros muchos, trabajamos con ellos para adaptar la información a la realidad del mercado y hacerla cada vez más útil. En este caso concreto, el cambio principal ha sido integrar las bicicletas eléctricas dentro de sus categorías correspondientes, en lugar de analizarlas como un bloque independiente.
Esto permite una lectura mucho más precisa. Por un lado, seguimos teniendo la visión global del mercado e-bike, pero, además, podemos entender mejor su comportamiento dentro de cada segmento o familia de producto. Este ajuste mejora la calidad del análisis y facilita una toma de decisiones más alineada con la realidad del sector.
“Hoy, tanto las marcas como el retail están mucho más enfocados en recuperar una rentabilidad razonable, gestionar mejor el stock y trabajar la fidelización del cliente”
En este contexto de ajuste prolongado, ¿cómo están cambiando las prioridades de las marcas y del retail? ¿Cree que hoy pesan más la gestión del stock, la rentabilidad y la fidelización que la pura búsqueda de volumen?
El volumen aporta notoriedad y presencia en el mercado. Pero también tiene sus riesgos si no se gestiona bien, como hemos visto recientemente con situaciones de sobrestock. Por eso, en el contexto actual y viniendo de donde venimos, creo que las prioridades han cambiado. Hoy, tanto las marcas como el retail están mucho más enfocados en recuperar una rentabilidad razonable, gestionar mejor el stock y trabajar la fidelización del cliente.
A medida que el mercado va recuperando el equilibrio entre oferta y demanda, el foco está claramente en construir un negocio más sano y sostenible, más allá de la pura búsqueda de volumen.
La e-bike tiene mucho peso en movilidad y MTB, pero sigue siendo residual en carretera. ¿Qué explica esa diferencia entre segmentos?
En general, la bicicleta de carretera en nuestro país tiene un uso principalmente deportivo, e incluso competitivo y ligado a la superación personal, lo que hace que la electrificación tenga menos encaje en este segmento.
Sin embargo, en otros usos como el cicloturismo, el bikepacking o el gravel, la e-bike sí aporta un valor añadido, ya que facilita recorridos más largos o accesibles para un mayor número de usuarios. Por tanto, a medida que este tipo de uso vaya creciendo, es razonable pensar que también aumentará la presencia de la e-bike, aunque probablemente a un ritmo más lento que en otros segmentos.
La carretera mantiene un peso importante en valor, mientras la movilidad sigue sin despegar. ¿Se está polarizando el mercado hacia el ciclismo deportivo de mayor valor añadido?
Creo que es pronto para afirmar que estamos ante una polarización del mercado. Hay que esperar a que el mercado esté más estable, con un mejor equilibrio entre oferta y demanda.
También será importante ver cómo impactan las inversiones para el fomento de la bicicleta de movilidad y la llegada de las subvenciones anunciadas, y si ayudan a impulsar la movilidad, que a día de hoy sigue sin despegar.
“Es un proyecto todavía joven, pero sólido, y está claramente respaldado por el sector, lo que demuestra el interés por disponer de datos fiables y útiles para la toma de decisiones”
¿Qué valoración hace del grado de implicación del sector en el estudio? ¿Considera que la participación actual ofrece una fotografía suficientemente representativa del mercado?
Estamos muy satisfechos con el grado de implicación tanto de empresas como de tiendas del sector. El interés sigue creciendo año tras año y, a día de hoy, contamos con muchos de los actores más relevantes, lo que aporta un gran valor al estudio. Es un proyecto todavía joven, pero sólido, y está claramente respaldado por el sector, lo que demuestra el interés por disponer de datos fiables y útiles para la toma de decisiones.
A día de hoy, podemos decir que ofrecemos una fotografía representativa del mercado. Aun así, no somos conformistas y, aunque el salto del último año ha sido importante, ya estamos trabajando desde ahora para que el próximo informe sea todavía más completo y representativo.
Mirando a 2026, ¿qué señales le harán pensar que el mercado ha dejado atrás la fase de ajuste y empieza una etapa más estable?
Los datos que vayamos conociendo serán el mejor reflejo de lo que está sucediendo. Gracias a herramientas como el Barómetro de AMBE, ya tenemos una primera idea de cómo ha comenzado 2026 y vamos a seguir muy de cerca al sector para analizar su evolución a lo largo del año.
Las reuniones del grupo de trabajo formado por las empresas de AMBE, el trabajo continuo con nuestros partners de datos, Servibikes y Bike Ally, y las conversaciones con tiendas y principales actores del sector nos permitirán entender en cada momento qué está pasando realmente en el mercado.
Ojalá todo esto venga acompañado de crecimiento. Sería positivo para marcas, empresas, tiendas, el empleo y, en general, para la sociedad. Porque, en el fondo, el objetivo común es ver cada vez a más gente utilizando la bicicleta en cualquiera de sus modalidades.










