BikeFolder ha iniciado su despliegue en España con el objetivo de convertirse en un referente en la digitalización de talleres y la gestión del ciclo de vida de la bicicleta. La plataforma conecta taller, CRM, citas, marketing automatizado y un garaje digital que permite centralizar el historial de cada bicicleta.
En una entrevista con BikeBusiness.es, Félix Torija, Business Projects Director de BikeFolder, analiza la transformación del comercio especializado, el creciente peso del taller en la rentabilidad de las tiendas y el potencial de los datos y la inteligencia artificial para mejorar la fidelización del cliente. A su juicio, el sector debe evolucionar desde un modelo reactivo hacia otro más predictivo y orientado al servicio.
¿Qué necesidad concreta de la industria ciclista dio origen a BikeFolder y cómo ha evolucionado el proyecto desde sus primeros desarrollos hasta la actualidad?
BikeFolder nació al detectar un problema estructural y endémico en el sector: la fragmentación de los datos de la bicicleta a lo largo de su vida útil y la desconexión entre marcas, tiendas y ciclistas. La información sobre mantenimientos, componentes y propiedad quedaba dispersa en facturas en papel, programas de gestión aislados o, directamente, se perdía.
El proyecto comenzó como un historial digital enfocado en documentar el mantenimiento. Sin embargo, ha evolucionado hasta convertirse en un ecosistema integral en la nube que conecta el taller, el CRM, la gestión de citas y el marketing automatizado. Hoy, en BikeFolder dotamos al comercio minorista de una plataforma inteligente para gestionar todo el ciclo de vida del cliente y optimizar los procesos del día a día.
“Tras dos décadas en la industria, he visto cómo el modelo tradicional de venta de bicicletas ha cambiado radicalmente”
Después de más de veinte años vinculado a las ventas y al marketing, ¿qué oportunidad detectó en BikeFolder para incorporarse a la compañía? ¿Cuál es actualmente su responsabilidad dentro del proyecto?
Tras dos décadas en la industria, he visto cómo el modelo tradicional de venta de bicicletas ha cambiado radicalmente. Vi en BikeFolder la solución tecnológica que el mercado retail llevaba años pidiendo a gritos: una herramienta pensada por y para el negocio ciclista, no un software genérico adaptado a la fuerza.
Como Business Projects Director, mi responsabilidad se centra en liderar la estrategia de expansión comercial, el desarrollo de nuevos proyectos de negocio e integración y la implantación en mercados clave como el español, asegurando que la herramienta responda a las necesidades reales del taller y la tienda física.
BikeFolder está iniciando su implantación en España. ¿En qué punto se encuentra este proceso y qué objetivos se ha marcado la empresa para el mercado español?
Estamos en una fase de pleno despliegue y validación del modelo con tiendas pioneras que buscan dar un salto cualitativo en la gestión de sus talleres.
Nuestro objetivo a corto y medio plazo para España no es solo captar volumen, sino establecer una red sólida de tiendas de referencia que demuestren el retorno de inversión que genera la plataforma. Queremos ser el estándar en la gestión digital de talleres y pasaportes digitales de bicicletas en el mercado ibérico.
“Las tiendas que triunfan han dejado de ser meros “despachadores de cajas” para convertirse en proveedores de servicios de movilidad y rendimiento, creando lazos estrechos con sus clientes”
En el actual contexto del sector, ¿qué distingue a las tiendas que están consiguiendo mejores resultados de aquellas que siguen teniendo más dificultades?
En mi opinión, la gran diferencia radica en el enfoque: las tiendas que triunfan han dejado de ser meros “despachadores de cajas” para convertirse en proveedores de servicios de movilidad y rendimiento, creando lazos estrechos con sus clientes. Esa es la clave.
Las tiendas con mejores resultados colocan al cliente como su prioridad número uno y se aseguran de que todos los servicios ofrecidos estén orientados a satisfacerle. En las tiendas que entienden esta filosofía, el concepto se aplica desde el primer momento en que un cliente pisa el establecimiento. También profesionalizan el taller como la principal fuente de margen recurrente y tráfico, utilizan los datos para comunicarse de forma proactiva con el cliente y cuentan con procesos estandarizados de recepción y entrega de bicicletas. Creo que las tiendas que más sufren son aquellas que siguen esperando pasivamente a que el cliente entre por la puerta a comprar una bicicleta.
“La tecnología sin el enfoque correcto no sirve de nada”
Se habla habitualmente de profesionalizar el comercio especializado. Desde su perspectiva, ¿esa profesionalización depende de incorporar más tecnología o, ante todo, de adoptar una actitud más orientada al cliente?
Sin duda, es una combinación de ambas. La tecnología sin el enfoque correcto no sirve de nada. La profesionalización empieza por una actitud orientada a la experiencia del cliente y a la eficiencia operativa.
Ahora bien, la tecnología es el enabler, la herramienta que permite llevar esa actitud a la práctica de forma escalable. La tecnología libera al mecánico o al vendedor de tareas administrativas repetitivas para que pueda dedicar más tiempo a lo verdaderamente importante: escuchar y asesorar al ciclista.
¿Por qué considera que el taller se ha convertido en el corazón de la relación entre la tienda y el ciclista y qué oportunidades de recurrencia y fidelización genera? ¿En qué se falla actualmente?
La venta de una bicicleta ocurre cada tres o cinco años; la necesidad de mantenimiento, cada pocos meses. El taller es un punto de contacto continuo y de confianza real.
Creo que hoy fallamos en la reactividad. Esperamos a que la cadena se rompa o el amortiguador se bloquee para que el cliente venga. No hay un recordatorio preventivo, no hay transparencia en el estado de la reparación y, a menudo, la comunicación es caótica. Por eso, cambiar de un modelo reactivo a uno predictivo es la clave para la fidelización.
“Muchas tiendas consideran que hay otras cosas más importantes que hacer antes que estructurar procesos, lo cual tiene sentido, pero termina enquistando el problema”
Las tiendas acumulan información sobre clientes, bicicletas, compras y reparaciones. ¿Por qué esos datos siguen estando tan poco aprovechados y qué barreras impiden convertirlos en decisiones comerciales?
Principalmente, por tres barreras. La primera es la falta de estructuración, ya que los datos están repartidos entre tickets, softwares obsoletos o, incluso, en la cabeza del encargado. La segunda son los sistemas estancos: el programa de ventas no habla con el de taller ni este con las herramientas de comunicación.
La tercera barrera es la falta de tiempo. El día a día engulle al comerciante y, aunque disponga del dato, no tiene tiempo para analizarlo y ejecutar una campaña de marketing manual. Muchas tiendas consideran que hay otras cosas más importantes que hacer antes que estructurar procesos, lo cual tiene sentido, pero termina enquistando el problema.
Si la herramienta no automatiza el análisis y la acción posterior, el dato muere acumulando polvo digital.
¿Qué es el “garaje digital” de BikeFolder y qué utilidad tiene disponer de un pasaporte digital con el historial completo de cada bicicleta?
El Garaje Digital es la columna vertebral de BikeFolder y su cara visible para el ciclista: un espacio en la app donde tiene registradas sus bicicletas con todo su historial de revisiones, componentes, facturas y garantías.
Es un Pasaporte Digital que aporta transparencia al mercado, conectando las bicicletas del usuario con su tienda. Para la tienda, demuestra la calidad del trabajo realizado. Para el ciclista, garantiza el correcto mantenimiento de su inversión y revaloriza la bicicleta en el mercado de segunda mano, ya que cuenta con un libro de servicio digital trazable y verificado, similar al de la industria automotriz.
¿Cómo se conectan dentro de BikeFolder la gestión de citas, el taller, el garaje digital y las herramientas de marketing?
La magia está en que se trata de un flujo continuo de datos. El cliente reserva cita previa desde el Garaje Digital y la orden entra automáticamente en la agenda del taller, optimizando los tiempos del mecánico. Una vez completado el servicio, el historial se actualiza de forma transparente en la ficha de la bicicleta.
A partir de ahí, los algoritmos de la plataforma detectan cuándo esa bicicleta necesitará su próximo mantenimiento e imprevistos y activan la herramienta de marketing automatizado para enviar una notificación personalizada al cliente sin que la tienda tenga que mover un dedo.
Además, una de las principales ventajas de BikeFolder es que no reemplaza, sino que complementa, a los programas de gestión, de forma que cualquier tienda de bicicletas puede beneficiarse de una herramienta como BikeFolder sin necesidad de hacer cambios en su software.
“El objetivo es asegurar una conversión altísima con cero esfuerzo administrativo para la tienda”
¿Cómo de importante es y será la IA para el sector? ¿Qué aplicaciones reales de inteligencia artificial y tecnología predictiva utiliza actualmente la plataforma, tanto en la planificación del taller como en la creación y segmentación de campañas?
En mi opinión, la IA será determinante para separar a las tiendas eficientes de las obsoletas. Por eso, en BikeFolder utilizamos la inteligencia artificial de forma práctica.
Por un lado, la aplicamos al mantenimiento predictivo, con algoritmos que estiman el desgaste de componentes en función del uso y del tiempo transcurrido desde la última revisión. También la empleamos para optimizar la carga del taller, mediante sugerencias automáticas de tiempos de trabajo según el tipo de intervención con el objetivo de evitar cuellos de botella.
Además, la utilizamos en la segmentación y creación de campañas de marketing, generando comunicaciones ultrapersonalizadas, ultrasegmentadas y oportunas, como puede ser un aviso de revisión de suspensiones tras determinados meses o kilómetros. El objetivo es asegurar una conversión altísima con cero esfuerzo administrativo para la tienda.
¿Qué debería empezar a hacer hoy una tienda española que quiera reforzar la relación con sus clientes y mantener su competitividad durante los próximos cinco años?
Lo resumiría en tres pasos clave. El primero es poner el taller en el centro del negocio, profesionalizando la recepción, los tiempos de entrega y la comunicación de presupuestos.
El segundo pasa por digitalizar los procesos de cara al cliente, facilitando la cita previa online, las notificaciones de estado y la trazabilidad de los trabajos.
Y el tercero consiste en gestionar la base de datos de manera proactiva, dejando de esperar a que el cliente venga y empezando a automatizar comunicaciones relevantes basadas en las necesidades reales de su bicicleta.










