El Bike encara una fase de estabilidad, según Bike Europe
Bike Europe detecta señales de estabilización en la industria ciclista internacional y una mejora de la confianza, aunque el avance de China en las e-bikes abre nuevas incógnitas.
El sector internacional de la bicicleta empieza a mostrar señales de estabilización tras varios ejercicios marcados por el exceso de stock, la caída de la demanda y la reordenación de las cadenas de suministro. Según el resumen publicado por Bike Europe el 19 de junio de 2026, la industria parece entrar en una nueva fase, menos condicionada por la emergencia post-Covid y más centrada en recuperar capacidad de planificación.
El mensaje de fondo es claro: el peor tramo de la corrección podría haber quedado atrás, aunque el escenario sigue lejos de ser plenamente estable. La evolución del comercio internacional, la presión sobre precios y el peso creciente de China en el suministro europeo de e-bikes siguen siendo factores clave para los próximos meses.
Accell da por cerrado su “reset” interno
Uno de los principales síntomas de esta nueva etapa es la situación de Accell Group. Su consejero delegado, Jonas Nilsson, asegura en una entrevista con Bike Europe que la compañía ha completado el proceso de transformación iniciado tras la crisis del mercado.
La estrategia “One Accell” ha afectado a fabricación, distribución, I+D, oficinas, producto, marcas, finanzas y recursos humanos. El objetivo ha sido construir una estructura más integrada y eficiente, después de un periodo en el que el grupo fue percibido como uno de los grandes operadores europeos más golpeados por la corrección postpandemia.
Para Accell, el mensaje ya no es solo defensivo. La compañía da por finalizada la fase de reinicio y aspira a recuperar peso en el mercado desde una organización más ajustada.
La confianza vuelve de forma gradual
Bike Europe también destaca la última lectura del Global Bicycle Purchasing Index, que apunta a una confianza estable o moderadamente positiva entre los responsables de compras del sector.
Este dato sugiere que las empresas vuelven a disponer de un entorno algo más previsible. Tras años de cancelaciones, sobreoferta y decisiones condicionadas por el stock, la industria empieza a mirar de nuevo al medio plazo.
La prioridad ya no parece ser únicamente liquidar inventario, sino construir crecimiento sostenible, con estructuras más prudentes y compras mejor ajustadas a la demanda real.
China gana peso en la e-bike europea
La principal incertidumbre procede del comercio internacional. Según los datos de Eurostat recogidos por Bike Europe, China alcanzó el 47% de las importaciones de e-bikes de la Unión Europea en el primer trimestre de 2026. La cifra supone un salto notable frente al 31% del mismo periodo de 2025 y el 17% registrado en 2024.
El cambio se produce en un contexto de mayor sensibilidad al precio por parte del consumidor, descenso de pedidos a Taiwán y modificaciones arancelarias que están reordenando los flujos comerciales.
La cuestión de fondo es si este avance responde a un fenómeno coyuntural, ligado al exceso de stock global, o si anticipa un cambio estructural en la cadena de suministro de la bicicleta eléctrica en Europa.






